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En el
Edificio de Ayacucho 132 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, viven 40
familias que alquilaban las habitaciones por 200 pesos por mes a una señora.
Este pertenece a la Unión Cívica Radical de la Provincia de Buenos Aires. Ante
la información de desalojo de las familias el Movimiento Territorial Liberación
realizó un escrache frente al Comité Nacional de la UCR el martes 13 de agosto,
reclamando que se suspenda el desalojo. Allí se llegó a un acuerdo con los
dirigentes radicales de suspenderlo por 15 días, tiempo en que se trasladaría a
los moradores.
Hoy
miércoles 14 a las ocho de la mañana irrumpe en el edificio la Policía Federal
con la orden de desalojo. El accionar de las fuerzas de seguridad fue brutal,
menores de edad tuvieron que ser hospitalizados por principio de asfixia por los
gases lacrimógenos lanzados dentro del edificio, una mujer embaraza aún se encuentra
internada en el Hospital Ramos Mejía debido a los golpes recibidos. La represión
desatada en la calle Ayacucho derivo en varios heridos que recibieron atención
en los hospitales siendo dados todos de alta, como así también fueron liberados
los detenidos.
Cabe
destacar la actitud del Movimiento Territorial Liberación de la Capital en la
defensa de las familias para que no se produzca el
desalojo.
Se hicieron presente en el
lugar los Diputados porteños Patricio Echegaray y Vilma Ripoll de Izquierda
Unida y Lía Méndez del Partido Humanista, los dirigentes nacionales piqueteros
Beto Ibarra del MTL y Néstor Pitrola del Polo Obrero, junto a las asambleas
barriales y vecinos solidarios con los desalojados.
Llegué hasta Ayacucho al 100 cerca de las 5 de la
tarde, sobre la calle había manifestantes de diferentes partidos y grupos
piqueteros, también estaban las asambleas barriales de la zona. En el aire se
alcanzaba a percibir ese olor agrio que dejan los gases lacrimógenos,
impregnados hasta en los árboles.
En la puerta de la casa
había algunas personas que hacían las veces de seguridad y me acerque a
preguntar;
¿Se puede entrar?,
pregunte. Me miraron desconfiados y luego de explicarle que era periodista y que
solo quería que me relaten lo que había sucedido, aprobaron mi
ingreso.
Entre solo, nadie me
acompaño, luego de un pasillo accedí a un patio cerrado y a los costados había
dos habitaciones y sobre la derecha una escalera que daba acceso al primer piso.
Las puertas de las habitaciones tenían sus vidrios rotos a la altura de la cerradura, adentro se alcanzaba a ver la destrucción dejada por el
ingreso de la policía.
Seguí caminando hacia
adentro por un pasillo que daba al fondo y subí por una escalera de madera,
llegue al primer piso, por allí caminaban hombres lastimados, mujeres golpeadas
que lloraban aun no se si por el dolor físico o por el dolor de la impotencia.
Niños muy chiquitos que pateaban vidrios rotos y jugaban a patear puertas, su
inocencia no alcanzaba a percibir que eso que copiaban no era un
juego.
Seguí caminando por el
pasillo viendo la destrucción tal cual si hubiera ocurrido un
terremoto.
Volví hacia la escalera y
subí hasta el segundo piso, allí, el mismo cuadro, habitaciones destruidas con
sus cerraduras voladas, en una de sus habitaciones, (la 12) me encuentro con un
grupo de mujeres llorando desconsoladas e intente conversar con ellas, solo
Marta, quien vivía en esa habitación se animo a hablar;
C: Marta, contanos que sucedió
M: me han robado dinero,
mis inyecciones con las que yo me inyecto insulina, me han robado la caja con las
inyecciones, se han llevado todo, no tengo nada...
C: ¿fue la
policía?
M: si, fue la policía, aquí
jamás se perdió nada, han venido y han robado todo, hasta el dinero que teníamos
se han llevado. Nos golpearon, son unos animales, después de golpearnos y
tirarnos a la calle se han venido de vuelta acá para robarnos, ¿eso es justicia?
A mi me duele todo por los golpes que me dieron...
C: ¿te golpearon con los
bastones?
M: si, con un palo y me
arrastraron de los pelos y cuando estaba en el piso me golpearon
también.
C: ¿hasta donde ingreso la
policía?
M: en toda la casa,
rompieron y saquearon todo.
C: ¿como están ustedes
aquí, desde cuando?
M: a nosotros nos alquilo
la señora Hilda Laguna, a $200 por
mes.
C: ¿ustedes la conocen a
esta señora?
M: ella vivía acá, pero
hace un mes que desapareció, antes mandaba a sus cobradores, pero ella decía que
era la dueña de esta casa.
C: ¿les daba algún
recibo?
M: no, nunca nos dio un
recibo.
C: les cobraba $200, solo
por la habitación, no tiene baño privado ni cocina?
M: no, el baño y la cocina
es común a todos.
C: ¿cuanto hace que están
acá?
M: 9 meses, y en ese tiempo
nunca tuvimos problemas, acá todos trabajamos, no hay ninguno que no
trabaje.
C: ¿que paso cuando entro
la policía?
M: entro tirando
gases...
C: ¿acá adentro tiro
gases?
M: si, acá había niños,
mujeres embarazadas...barrieron con todo, no les importo
nada.
C: ¿que
pedían?
M: que salgamos, pero nos
trataron como si fuéramos animales salvajes.
Desde el fondo de la habitación otra mujer acotaba
que se habían llevado un walkman, dinero y otras cosas. Demás esta decir que el
relato de Marta fue hecho entre lagrimas y sollozos.
Seguí caminando por las
habitaciones que daban pena por la destrucción sufrida, entro en otra de ellas
que estaba alfombrada de vidrios rotos. La propietaria de la habitación recorre
el piso buscando cosas que jamás va a encontrar, le pregunto que busca y me
dice; “un cofre, donde tenia mis cosas personales, y un celular que es de mi
pareja, lo compro hace un mes, es nuevo”.
A pesar de la resignación
sigue buscando a sabiendas de que nada encontrara, todo fue
robado.
C: ¿te robaron dinero?
Mujer: no, dinero
no
Un muchacho que estaba
allí, acota: “no te robaron dinero porque no dejaste dinero, a todos les falto
la plata, a mi me falto $80, el reloj, las cadenas, todo, no dejaron nada, no se
llevaron los artefactos porque llegaron las cámaras y los empezaron a enfocar,
no vinieron a desalojar, vinieron a robar.
Mientras tanto, la mujer que buscaba la cajita,
empieza a abrir los cajones buscando los relojes, no están, el llanto es la
única respuesta que tiene como
consuelo, mis ojos también se irritan, mezcla de gas lacrimógeno y dolor por el
cuadro que estoy presenciando.
Mientras me voy retirando
de la casa, una madre le da el pecho a su bebe en el patio ya que en las
habitaciones es imposible debido al efecto de los gases que aun no quieren
salir.
Patricio Echegaray (Sec. General Del PC y diputado porteño
por IU) y Néstor Pitrola Del Polo Obrero, relatan los hechos De Ayacucho Al
100
Mientras
la gente reunida en la puerta de Ayacucho al 100 cantaba la consigna “Radicales Radicales, déjense ya de joder, que la casa de Ayacucho, no
la vamo’ a devolver”. Pitrola relataba:
Esto fue un gran triunfo,
con mucha lucha, con heridos, con una represión brutal, con una policía asesina
que se manifestó una vez mas.
Cuando aquí había un acuerdo para que en
15 días se busque una solución, el juez mando a desalojar vía la represión.
Naturalmente, un acuerdo de 15 días no sirve para nada, acá queremos vivienda
digna para todos los trabajadores.
C: ¿quien pide el
desalojo?
P: los propietarios, que son la UCR, nada
menos que los que no les importa el destino de 40 familias, a pesar de que ellos
son una porción inmensa del poder político de la Argentina y no tienen solución para 40 familias
que habitan en una casa que es propiedad de ellos
C: ¿dieron alguna
alternativa para la gente que esta en la casa?
P: no, en absoluto, lo
único que hay son 15 días para tratativas, por eso es que queremos una solución
de fondo porque ¿donde va a ir esa gente?
Antes de retirarse Pitrola nos comentó que para el
viernes a las 14 hs. va a haber una movilización de los piqueteros, las
asambleas, y sectores en lucha, a la casa de gobierno de la ciudad para pedir que se suspendan por un año al menos los
desalojos en la capital federal.
También nos encontramos con Patricio Echegaray quien nos reseñó:
C: ¿que es lo que sigue
a partir de aquí?
E: en primer lugar vamos
a ir a pedir la libertad de los compañeros que están el comisaria
5°
C: ¿cuántos
son?
E: dos, pienso que no va
a haber problema, que van a ser liberados tal como fueron liberados los que
estaban detenidos aquí en el lugar. Lo segundo es lo que programa el MTL, o sea
una serie de movilizaciones para exigirle al gobierno la suspensión de los
desalojos y esto es muy importante porque hay una gran cantidad de desalojos,
unos 500 como mínimo, en tramite y dada la crisis económica, la gente no va a poder pagar sus alquileres y entonces
se van a dar una serie de desalojos masivos.
Lo otro, es ir
conformando un gran frente político y social para enfrentar toda esta
política.
Luego de esto los dirigentes políticos se dirigieron
hacia la comisaría para consultar sobre los detenidos, mientras tanto grupos de
piqueteros y asambleístas barriales se organizaban para hacer guardia en la
puerta de la casa.
Otros se dirigían desde ahora a la casa de Castelli
280 que también esta amenazada de desalojo y quedarse en la puerta para evitar
la furia policial. La cosa no termina allí, dentro de treinta días, otra casa,
la de Corrientes 2115 tendrá una visita policial por lo mismo mas, nadie dice
adonde va a ir a parar esa gente, esos chicos, esas
mujeres.
Al doctor Gustavo Adrián Sennewald, apoderado de la
UCR en este caso, solo le interesa la casa, no la gente. Ni siquiera la mujer
embarazada que como consecuencia de los golpes recibidos casi da a luz en el
camino al hospital.
El desalojo se suspendió, ¿la causa?, según el juez
interviniente y tal cual figura en la foja, 1°, por pedido de las partes, 2° “por que en el intento de desalojo la policía fue agredida”. Podríamos
explicar aquí por que había policías golpeados, pero ese es un capitulo
aparte.
CRONISTA: Luis Gras
para Red Eco Alternativo