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14 DE FEBRERO DE 2003
INICIO
UNA REVOLUCION DEMOCRATICA, NACIONALISTA Y PATRIOTICA
Entrevista
a Oscar Figuera, Secretario General del
PC de Venezuela Realizada en Buenos Aires en el marco del II Seminario Político
Latinoamérica – Europa, que contó con la participación de 16 partidos
comunistas de ambas regiones, realizado del 19 al 21 de enero.
¿Cómo
caracterizas el actual proceso de la revolución bolivariana?
Nosotros
estamos transitando un proceso de revolución democrática,
nacionalista
y patriótica, que genéricamente la denominamos revolución bolivariana.
Para
nosotros, el Partido Comunista, es un proceso que se enmarca
en la lucha por la liberación nacional, que exige en consecuencia la más
amplia unidad de nuestro pueblo para poder enfrentar y derrotar las políticas
fundamentalmente imperialistas. Todo lo que hoy acontece en Venezuela no es
nada más que un producto del desarrollo de la política reaccionaria de los
sectores de la derecha nacional, que siguen fundamentalmente una línea de
acción trazada desde el exterior. Es una línea que se enmarca en el contexto
actual de la ofensiva del imperialismo a nivel mundial por el control energético
mundial, como una de sus fases de desarrollo, de acumulación y de dominación.
Venezuela está en el centro de esa confrontación, como lo está América
Latina, como lo está el Medio Oriente, como lo están otras regiones del
mundo; y la postura de carácter nacionalista y patriótica, del desarrollo de
un proyecto nacional y liberador en nuestro país, obviamente significa una
confrontación con el imperio. Y eso es lo que se está desarrollando en
nuestro país, para no entrar en detalles. Y al lado de eso, avanza y se
profundiza en el interior de Venezuela, desde nuestra particular perspectiva,
la lucha de clases. Una lucha de clases que
en la misma medida que se desarrolla y profundiza, también nos obliga
a los sectores revolucionarios a mantener, a desarrollar, una política de
amplia unidad nacional.
El
proceso tiene una doble dinámica: la dinámica de carácter nacionalista,
donde estamos obligados a incorporar, para que pueda desarrollarse el proceso,
a todas las fuerzas antiimperialistas, a todas las fuerzas neoliberales, a
todas las fuerzas democráticas, nacionalistas y patrióticas. Pero
simultáneamente la confrontación clasista también tiene su propia
dinámica al interior del proceso. No debemos pensar en nosotros y quedarnos
nada más viendo la confrontación nacionalista con el imperio, en donde
juegan los intereses del imperialismo de aplicar el ALCA, de desarrollar su
política guerrerista contenida en el Plan Colombia y en la Iniciativa
Regional Andina, sino también ver la otra dinámica, que también está
presente de manera permanente en la sociedad venezolana.
Eso
tiene razón de ser además, en el hecho de que también la globalización
transnacional da como resultado que los actores que confrontan al proceso
venezolano al interior del país, son grupos económicos monopólicos, grupos
económicos transnacionalizados; que en su actuación, obviamente, enfrentan
no solamente los intereses de la nación venezolana sino los intereses de los
trabajadores; esa doble contradicción está presente en el proceso político
venezolano. Ellos tratan
de
derrotar un proyecto de carácter esencialmente democrático, porque hoy la
democracia es realmente revolucionaria, porque un proyecto realmente
revolucionario tiene que ser realmente antimonopolista, porque tenés que
democratizar la economía; un proyecto realmente democrático tiene que ser
nacionalista, porque se trata de defender el interés de nuestro pueblo;
cuando hablamos de nuestro pueblo no hablamos nada más que del pueblo
venezolano sino de nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños. Un proyecto
realmente democrático tiene que tener la inclusión de nuestros países y
estar
en
contradicción con los intereses del imperio.
Hoy la
fase que transitamos nosotros en Venezuela es la inicial, de democracia
participativa. Una fase que está claramente expresada en la Constitución de
la República de Venezuela, que no es una constitución socialista, es una
constitución democrática; una constitución que abre espacios a la
construcción de un nuevo modelo de sociedad, que es más solidaria, más
equitativa y que permite en ese tránsito acumular fuerzas para pasar , según
nuestra intención, a la construcción de una sociedad de carácter
socialista. Pero la fase que transitamos ahorita no es la fase de la revolución
socialista. Nosotros remarcamos eso porque
si confundimos el carácter de la revolución,
las fuerzas motrices de la revolución también son otras, y los
aliados también son otros, por lo que es necesario tener en claro, pensamos,
ese aspecto.
¿Qué
representa Hugo Chávez Frías?
Chávez
es un producto histórico social concreto. Yo creo que es una dinámica de
contradicciones de la sociedad lo que ha generado a Hugo Chávez Frías; y
afortunadamente que lo ha generado.
¿Porque?
Porque Hugo Chávez Frías es realmente un líder, un líder del proceso político
venezolano. En un momento podemos decir que fue un líder carismático y mediático,
fundamentalmente, pero hoy es un líder de carácter popular. Donde no
solamente pesa su carisma, sino el contenido de su propuesta. Que va mas allá
de los medios que utilice para hacerla llegar.
Hay
que saber que los círculos bolivarianos son una de las expresiones del pueblo
venezolano, pero no es la única forma de organización que tiene el pueblo.
Hay distintas formas de expresión de la organización del pueblo venezolano,
múltiples, de todo tipo, de carácter civil, de carácter cívico - militar,
de carácter militar, y los círculos bolivarianos son una de las expresiones,
diríamos más propagandizadas.
Cuando
el presidente lanza la propuesta de los Círculos Bolivarianos nosotros
entendemos que a partir de ahí, no tenía sentido que el Partido Comunista
siguiera trabajando con los Comités Patrióticos; si el presidente ha
planteado una forma que es igual que la nuestra, aunque la forma organizativa
era un poco diferente, en lo
esencial busca el mismo objetivo. Afortunadamente hoy hay una Coordinación
Nacional de Círculos Bolivarianos, donde está un compañero de nombre
Rodrigo Chávez, que es Coordinador de los Círculos y
se ha construido un espacio de trabajo colectivo,
que
está avanzando en la dirección de construir coordinaciones municipales y
coordinaciones regionales.
Otras
de las formas de carácter popular han sido las Fuerzas Bolivarianas, que
desde un primer momento asumieron su forma, e incluso su propio contenido,
pero era demasiado formal, por no decir burocrático. Pero
los acontecimientos del 11 de abril han dinamizado todo el proceso. Y
hoy conseguimos
una Fuerza Bolivariana de estudiantes, que no existía realmente para
el 11 de abril, y hoy sí existe; existe y está dando grandes combates en las
universidades, y en la educación media por impedir la paralización de la
educación en Venezuela. No conseguíamos tener un movimiento de propietarios
ganaderos antes del 11. Hoy tiene una vida real, y se ha conformado una nueva
Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos frente a la federación de
ganaderos de los sectores más reaccionarios. Y está funcionando. La Fuerza
Bolivariana de Trabajadores ha avanzando, pero creo que mas lento; más han
avanzado los trabajadores que la fuerza, mucho más rápido, tiene otro ritmo,
y eso tiene ver mucho porque los cuadros que se han puesto al frente de la
fuerza son cuadros que tienen otro conjunto de responsabilidades muy grandes,
como por ejemplo a nivel del parlamento.
El
papel de los trabajadores se ve en la respuesta frente al paro de la reacción,
frente a la huelga general y frente al denominado paro cívico que, como tú
sabes, es un paro de los patrones. Y un paro de un sector de los patrones.
Aunque Fedecámaras como ente patronal asume la dirección, no representa a
todos los patrones venezolanos, no son todos los patrones venezolanos los que
se han paralizado. Lo que si es cierto es que en el caso del sector privado,
vino a paralizar sectores estratégicos, vino a paralizar el sector de la
agroindustria que produce alimentos básicos para la población, el aceite, la
harina, la sardina y otros rubros fundamentales para la población venezolana.
El sector agroindustrial venezolano está muy monopolizado, muy concentrado.
En cuatro o cinco grupos, y los cuatro o cinco grupos se han dispuesto a salir
de Chávez… o están a fondo metidos en la conspiración.
Sí,
pero todo ese tema es fundamentalmente para lograr que los productos que
tienen acaparados salgan al mercado.
Lo
que necesitamos es un salto en la organización, un salto en la postura de los
trabajadores, eso lo estábamos discutiendo incluso antes de venirnos, porque
había un nivel de conservadurismo en el hecho de que los trabajadores vienen
a la mañana a su empresa, se van en la tarde, están afuera haciendo presión
y le están pagando y no hay problema… y entonces les dijimos: ¿Cómo que
no hay problema, chico? ¿Acaso
que nuestro único objetivo revolucionario es que los trabajadores cobren,
nada más? Sí, está bien que cobren, pero el objetivo nuestro es que la
empresa produzca, porque en la medida en que la empresa no produzca y el
estado tiene que importar, se reducen las reservas internacionales y se
agudiza la crisis en el país. Esa es la pelea.
Tenemos
que meternos en tal empresa y construir el sindicato. Ahora , la dinámica del
proceso permite que si no tienes
a nadie adentro, construyas desde afuera un consejo de usuarios de harina pan,
de harina trigo, y ese comité de usuarios convoque a los trabajadores y
convoque a la comunidad y esa comunidad y esos trabajadores en una asamblea
tomen una medida y pasen a la acción. Esa situación actual hay que
aprovecharla, ya que hay otra respuesta de los trabajadores; además hay un
cuadro legal favorable: este gobierno asumió una propuesta que se hizo desde
la fuerza bolivariana y la asumió hace ya como ocho meses: decretar la
inamovilidad laboral, que los trabajadores puedan accionar entonces de cara al
patrón y con mayor seguridad frente al patrón y frente a los sindicalistas.
Entonces, hay unas condiciones que facilitan, hay un marco jurídico que la
facilita y hay un contexto político social que la exige; entonces el papel
nuestro debe estar a la altura de esa realidad.
Otra
área que se ha dinamizado a partir del 11 de abril es el de las capas medias;
Tú
sabes que es uno de los sectores en donde las fuerzas del enemigo es más
activa; pero antes del 11 de abril la capacidad de movilizar por parte de la
derecha era mucho mayor. El 11 de abril golpeó a la conciencia de muchos
sectores intelectuales de las capas medias, algunos de izquierda, en el
sentido de llamarlos a reflexionar sobre que si Fedecamaras, la CTV y el
imperialismo le hacen un paro a Chávez, algo está pasando aquí. Porque
muchos han mantenido el esquema de la revolución tradicional, todavía no
comprenden este proceso, que esta revolución es compleja; no es que es más
compleja que otras, sino que esta revolución tiene su propia dinámica.
Y sus propias particularidades...
Y
sus particularidades. Todas son únicas y genuinas. Y toman experiencias de
otros procesos, pero tienen su
propia dinámica y sus propios actores. Hay veces que nosotros, los
comunistas, nos quedamos enclaustrados en que el único actor es la clase
obrera, o sea es el actor fundamental pero no es el único actor, y a veces no
es la fuerza activa del momento determinado, aun cuando sea la fuerza estratégica
del proceso; a eso no lo cuestionamos, no lo ponemos nosotros en discusión.
Al
hablar de las capas medias, tenemos que hablar del movimiento de la clase
media en positivo. De estar a la defensiva se pasó a la ofensiva y eso ha
sido un hecho político muy importante. Se le está dando organicidad a vastos
sectores de las capas medias; se
pone
en el debate la política del estado venezolano para los sectores de las capas
medias y se desenmascara el discurso enemigo, y todo eso eleva el nivel de
comprensión de ese sector del proceso venezolano, incluso sus niveles políticos
e ideológicos. Que son ya importantes, porque hay una debilidad política e
ideológica muy importante. Hay mucha debilidad en los cuadros de dirección
de ese movimiento. Son muchas gentes que vienen de no estar en nada y tú no
puedes pedirle mas de lo que dan; hay que valorarlo como muy bueno, lo que hay
que ver es si podemos ayudarlos a
dar más y mejor. Y no ponernos a criticar porque sí. La crítica hay que
hacerla pero desde una perspectiva partiendo de lo positivo, para señalar las
fallas y superarlas.
Fíjate
hoy el sector campesino: ha dado un salto, porque hoy no es la misma postura
del campesinado venezolano que
antes de la Ley de Tierras, ni tampoco que después del golpe del 11de abril.
La presencia de Chávez significó un salto y el debate político significó
un salto; la Ley de Tierras fue un nuevo nivel, y la confrontación con los
sectores fascistas y golpistas, luego y en el marco del 11, ha sido un nuevo
peldaño.
Sí,
hay un Estado fuerte. Es que se dieron las particularidades del estado
venezolano con relación a los otros estados de América Latina: un Estado muy
fuerte como el que desmanteló el gobierno de Menem
en la Argentina. Un Estado que es propietario de Petróleos de
Venezuela aun cuando no maneja totalmente la empresa. Ahorita la estamos
tratando de renacionalizar. Un
Estado que es propietario de las empresas básicas del aluminio (las siderúrgicas
las privatizó Caldera); de la electricidad, tanto de la generación como de
la empresa principal de distribución. Un Estado que en sus leyes establece
que todo lo que esté en su suelo es propiedad del Estado venezolano, es decir
que nadie puede comprarse un pedazo de terreno y decir mañana
‘esa mina es mía’; no, el predio es suyo pero la mina es del
Estado. Esa concepción de la propiedad total existe en Venezuela, en la
Constitución, en la legislación y está muy arraigada en la conciencia
general del pueblo
Hay,
podríamos decir, un compromiso mayoritario de las fuerzas armadas venezolanas
con la Constitución; yo me atrevería a decir con la revolución; me atrevería
a decir con Chávez. Y un compromiso muy firme de sectores vitales de sectores
del ejército con la revolución. Con esta fase de la revolución.
Los
antichavistas siguen trabajando muy fuerte en la fuerza armada nacional,
fundamentalmente en una fuerza que es la Guardia Nacional, que es un
componente muy represivo; sin embargo hay un grupo sólido al lado de Chávez;
aquí no diría yo ni por la Constitución ni por la revolución, sino al lado
de Chávez. O sea hay varios matices. Hay varios matices de lealtad. No es
posible mirarlo con una lupa previamente.
Y
en la Marina, que es el componente mas elitesco de las fuerzas armadas, sus
integrantes provienen más de las capas medias altas. Mientras que los otros
componentes están matizados con el pueblo. En la Marina hay un sector a favor
de la Constitución y hay un sector que está conspirando. Sin embargo es un
sector minoritario. Hay generales en las fuerzas armadas, un sector
minoritario, que no tiene cómo dar un golpe de estado a Chávez en este
momento.
Da
la sensación de que existen discrepancias al seno de la oposición.
Los
sectores monopólicos de la agroindustria, están muy firmes en mantener la
conspiración junto con los sectores mediáticos; se podría decir que son las
dos fuerzas principales del sector del área privada que están más firmes en
la conspiración. Sin embargo tienen brechas internas. Desde allí se está
financiando la conspiración.
Sin
embargo allí también hay fracturas, así como en el sector político de
ellos y cuando hablo de esas dos fracturas es porque ya hay deslindes públicos.
Ya el partido COPEI, el Partido Demócrata Cristiano, ha asumido una posición
de que la vía para salir de Chávez no es mantener el llamado paro cívico ni
son las acciones de carácter desestabilizadora, sino que quieren pegarse a la
Constitución y trabajar por el referendo.
El
COPEI lo planteó públicamente en un programa de televisión, luego de
haberse opuesto dos días antes a mantener una reunión con Chávez. Pero
también autoridades muy importantes en el partido socialdemócrata, Acción
Democrática, han expresado públicamente su rechazo al plan desestabilizador.
Entonces hay una fractura, un quiebre importante que se está trabajando.
La
CTV no para a nadie en Venezuela, es un cascarón vacío. El sector público
que es el principal, no lo
pudieron parar; no está bajo su dirección, no lo ha logrado parar en estos
días que van del llamado paro cívico nacional, desde el 2 de
diciembre del año pasado.
No han podido parar el petróleo. Quienes paran el petróleo son los sectores de la nómina ejecutiva, de la llamada Nómina Mayor de PedeVesa que responden a la línea política del imperialismo. Son quienes dirigían la empresa de comunicaciones internas, telemática, software, etc. de Pedevesa. Integran la empresa Entesa que es una asociación de PedeVesa con una empresa de la CIA norteamericana.
Que
trabaja para el Ministerio de Defensa de los Estados Unidos.
Así
es, y ellos tienen el 60% y PedeVesa el 40%; es decir, ellos han manejado
desde hace tiempo toda la información estratégica petrolera venezolana por
esa vía; no solamente el gobierno norteamericano, sino que también por esa vía
las empresas internacionales norteamericanas, tienen información de primera
mano sobre todo el proceso interno y tecnológico de PedeVesa. Desde allí es
que se ha desarrollado uno de los grandes sabotajes contra la industria de
nuestro país. Se han apropiado de claves, se han llevado disketes con parte
de los sistemas. Ahora están pasando al sabotaje físico directo, que es una
de las fases que pensamos se va a desarrollar ahorita con mayor intensidad.
Hay
un escenario que plantea que la situación petrolera se podría estabilizar
dentro de seis meses; otros hablan de tres meses.
El
control social es otro de los elementos que se vienen desarrollando con mucha
fuerza y que se ha puesto de manifiesto en estos dos últimos meses. Han sido
las comunidades e importantes sectores estudiantiles, los que han logrado que
una parte importante de la educación venezolana no se haya parado. Las
comunidades en las asambleas, tomando los planteles con la presencia de un
fiscal o de un defensor del pueblo, levantando actas. Juntos con los
estudiantes tomando planteles y designando a los profesores. Entonces hay un
ejercicio de democracia y de poder popular directo.
Hay
una experiencia que se viene dando: los estudiantes universitarios, la Fuerza
Bolivariana estudiantil; han jugado un papel fundamental en las tomas de las
escuelas, de los decanatos, de las asambleas permanentes de los estudiantes,
para obligar la apertura de universidades que los rectores y los consejos
universitarios cerraron. Entonces ahí hay un pugilato entre lo viejo y lo
nuevo, entre lo nuevo que intenta nacer y lo viejo que no solo no muere sino
que puede recuperarse si no le damos muerte.
¿Qué capacidad de movilización tienen en estos momentos la derecha ?, porque por los medios de comunicación llegan diferentes versiones manejadas, por supuesto, por los medios de allá; se habla de movilizaciones de un millón, dos millones… ¿Y la izquierda?
Yo
diría más que la izquierda, el movimiento popular. El proceso nuestro
rebasa el marco de los movimientos de izquierda. Yo creo que en Caracas no ha
habido una movilización de un millón de personas, ni siquiera nuestra; un
millón de personas es mucha gente. Cuando nosotros medimos la distancia más
larga de una de las movilizaciones más grande nuestras, parecía que la gente
no se movía, la cabeza de la movilización estaba llegando a Miraflores y la
cola de la marcha estaba sin moverse.
Allí
nosotros teníamos seiscientas mil personas. Siendo largo con nosotros, muy
generoso con nosotros. La última movilización de ellos no llegó a
incorporar más de cuarenta o cincuenta mil personas. La última de carácter
nacional, porque han hecho otras locales. Pero la última de carácter
nacional, que fue cuando dijeron que fue la gran batalla, no ha pasado de
cuarenta mil personas. Entonces hay un proceso progresivo y decreciente de su
capacidad de movilización. Es precisamente esa realidad la que nos lleva a
nosotros a pensar que el plano de su acción va a llevarse más en las áreas
de carácter terrorista. El terrorismo directo sobre la gente y sobre las
instituciones. Las movilizaciones nuestras presentan dos circunstancias: en
general son buenas y a veces son muy buenas; en general son buenas cuando las
convocamos nosotros sin Chávez, pero en general son muy buenas cuando Chávez
las convoca. Cuando Chávez convoca, fácil reúne entre trescientas y
quinientas mil personas. Cuando nosotros convocamos podemos reunir unas cien,
ciento cincuenta mil personas. Cuando digo nosotros no estoy diciendo
solamente el Partido Comunista, sino cuando somos los actores políticos y
sociales los que convocamos. O sea, Chávez moviliza tres o cuatro veces más
de lo que nosotros movilizamos; esa es la realidad.